Què entenem per art? Les opinions d'alguns experts
Ara
que ja ens hem situat en el tema, podríem llegir
algunes de les opinions que historiadors de l'art, artístes i crítics
han donat per explicar què entenen per art.
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Una
definición general del arte conoce perfectamente sus límites:
y son los límites de una generalización no verificable
sino de experimentación; los límites de una definición
cargada de historicidad y, por consiguiente, susceptible de modificaciones
en otro contexto histórico; los límites de una definición
que generaliza por la comodidad de un discurso común una serie
de fenómenos concretos que poseen una vivacidad de determinaciones
que en la definición se pierden necesariamente (...) Pero hay
algo más: y es que en el momento en que se habla de arte, aunque
sea para negar la posibilidad de definirlo conceptualmente, no es posible
escapar a la exigencia de una definición
Eco,
Umberto. La definición del arte. Barcelona: Planeta/De
Agostini, 1985. 285 p. ISBN: 84-395-0104-8. (p. 148-149)
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Qué
significa esto si no es plantear una definición categorial del
arte que puede resumirse como la actividad por la cual las experiencias
del mundo sensible percibidas por el artista según las modalidades
del plano estético se incorporan a una materia y son llamadas a
constituirse en el plano artístico? Definición generalísima,
pero definición (...) En efecto, quedan fuera de ella ciertas
operaciones del arte contemporáneo que constituyen la corriente
más extrema del new dada americano
Eco,
Umberto. La definición del arte. Barcelona: Planeta/De
Agostini, 1985. 285 p. ISBN: 84-395-0104-8. (p. 149)
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Soy de los que no creen posible dar una definición del arte.
Lo único que podemos hacer es decir que en nuestra sociedad,
en nuestra forma de vida, el arte es una institución. Es decir,
que hay facultades y escuelas de arte, exposiciones, museos, historiadores
del arte. En cierto sentido puede decirse que el arte es como un ser
vivo, y que tiene por lo tanto su propia ecología: el espacio
social en el que se mueve. Cuando se cambia ese espacio, el arte también
cambia (...)
Ernst
Gombrich. Entrevista a càrrec d'Enrique Murillo. BABELIA (EL
PAÍS.19/10/1991)
........................................................................
No existe, realmente, el Arte. Tan solo hay artistas Gombrich, Ernst. Historia del Arte. Madrid: Alianza Editorial (Alianza Forma, núm 5), 4a ed, 1982. 550 p. ISBN: 84-206-7005-7 (p.13)
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La
razón de ser del arte estriba en ser el medio de expression de
las capas subyacentes, de los planos de la profundidad. Lo que esperamos
de una obra de arte es que su autor haya descubierto en ella e inventado
con ella las formas de hacer estallar sus capas superficiales y de dar
paso a las voces de sus capas subyacentes, y con ello igualmente de
las nuestras tan pronto como esa obra surge ante nuestros ojos Dubuffet,
Jean. Escritos sobre arte. Barcelona: Barral Editores,
1974. 368 p. ISBN: 84-211-7418-5. (p. 97)
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El
único arte merecedor de tal nombre y que tiene cierta garra es,
por el contrario, el que se aplica por restituir la exacta, la total
verdad de las cosas y el arte no tendría ningún sentido
si no fuese justamente una vía de evidencia y de conocimiento
mediante la cual el hombre trata de aprehender la verdad
Dubuffet,
Jean. Escritos sobre arte. Barcelona: Barral Editores,
1974. 368 p. ISBN: 84-211-7418-5. (p. 118)
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Si
me aventuro a dar una definición de arte (tengo otra que el pudor
me hace silenciar), sería: 'La proyección plástica
del pensamiento humano'. Y es justamente en la palabra 'plástica'
donde se halla perdido, desde hace mucho, el artista y toda la cohorte
que le rodea, olvidándose de la segunda parte: 'pensamiento humano'. Pero
esta definición, aunque aclara mucho mi postura sobre el arte,
lleva en sí esos dos conceptos que son un poco confusos. Y ahora,
ya impúdicamente, me atrevo a dar mi definición de arte:
es lo que nos une con nuestros deseos Pérez
Villalta, Guillermo. El arte visto por los artistas. La vanguardia
española analizada por sus protagonistas. Madrid: Taurus,
1987. p. 128
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En toda obra hay un principio, un proceso, un resultado. El inicio puede
ser únicamente una tensión, tensión que se resuelve
en el acto creativo. Esta tensión puede ser de dentro hacia fuera
-deseo de dar salida a una potencialidad-, o bien de fuera hacia dentro,
cuando algo desvela en nosotros el deseo de realizar. Per, en último
término, siempre acaba siendo de dentro hacia fuera, ya que la
tensión producida por el estímulo externo necesita, para
resolverse, pasar de nuestro interior a la obra
Ràfols
Casamada, Albert . El arte visto por los artistas. La vanguardia
española analizada por sus protagonistas. Madrid: Taurus,
1987. p.147
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Una
obra mestressa és una simfonia combinada amb els nostres sentiments
més refinats (...) L'esperit parla a l'esperit. Sentim el que
no ha estat dit, contemplem l'invisible. El mestre fa sortir notes
no sabem d'on. Records que el temps ha oblidat ens tornen plens d'un
sentit
nou. Esperances sufocades pel temor, rampells de tendresa que no gosem
reconèixer se'ns ofereixen, abillats amb una esplèndor
nova. El nostre esperit és la tela on l'artista posa els seus
colors; els tons són les nostres emocions i el clarobscur és
fet de la llum de les nostres joies i de l'ombra de les nostres tristeses.
L'obra mestressa és en nosaltres i nosaltres som en l'obra mestressa
Kakuza,
Okakura. El llibre del te. Barcelona: Altafulla, 1981,
4a ed. 75 p. ISBN: 84-85403-00-2
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Las
obras de arte, por tanto, son reconocidas como tales simplemente porque
los procesos sociales, desde el interior de la forma de vida que constituye
el arte mismo, las ha etiquetado como 'arte' (...) El arte, hoy día,
no es otra cosa que lo que la burguesía (...) llama arte, y que
lo único requerido para que esta clase llame arte a alguna cosa
es que haya adquirido una de las etiquetas que confieren valor.
El
arte es un conjunto de procesos sociales fácilmente situables
en la historia, y no un instinto básico de la naturaleza humana
Taylor,
Roger L. El arte, enemigo del pueblo. Barcelona: Gustavo
Gili (Punto y Linea), 1980. 148 p. ISBN: 84-252-0977-3
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En
el arte burgués de los últimos tiempos, resulta característica
en extremo la total ausencia de contenido (...) un formalismo puro reinaba
por doquier (...) En realidad esta última época burgesa
no ha podido promover ninguna clase de estilo ni el estilo de vida ni
el estilo arquitectónico. Presentaba tan solo un estrambótico
y absurdo eclecticismo. Las búsquedas formales degeneraban en
extravagancias y efectismos (...),pues,la auténtica perfección
de las formas no se determina, naturalmente, con una búsqueda
puramente formal, sinó hallando unas formas que sean las más
generales para todo el pueblo, que corespondan a los sentimientos e
ideas característicos de toda la masa en una época dada Si
la revolución puede dar al arte un alma,el arte puede dar a la
revolución su boca Lunacharsky,
A.V. Las artes plásticas y la política en la Rusia
revolucionaria. Barcelona: Seix Barral (Biblioteca Breve de
Bolsillo, núm 52) 1968.
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Un
arte difícil y perturbador actúa como revulsivo de este
proceso de uniformidad, precisamente porque rompe nuestros moldes de
pensamiento y agudiza nuestro entendimiento. Cuando el arte perturba
la percepción y la comprensión, puede abrirse un camino
por la realidad social estereotipada y provocar un sentimiento opuesto
al espíritu conformista. Según Herbert Marcuse, el arte
sólo puede cumplir su función en la sociedad moderna creando
un distanciamiento
Gablik,
Suzi. ¿Ha muerto el arte moderno? Madrid: Hermann
Blume, 1987. 126 p. ISBN: 84-7214-356-2
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